El nuevo Pemex
11 Ago 2025
Opinión de Manuel Rodríguez González | El Heraldo de México |
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha empezado a escribir el verdadero rescate integral de Petróleos Mexicanos (PEMEX) y redefinir su rumbo para estar en condiciones de enfrentar los desafíos energéticos del siglo XXI. Para emprender esta labor titánica, su gobierno presentó el Plan Estratégico 2025-2030, una visión de conjunto bajo una estrategia de capitalización y financiamiento; y otra enfocada a la producción de hidrocarburos, petroquímicos y fertilizantes, con el objetivo de atacar de raíz sus principales problemas estructurales: su deuda y recuperación de la producción.
La presidenta Claudia Sheinbaum, científica y ambientalista, tiene claro el rumbo para el sector energético mexicano y lleva prisa. Iniciando su mandato con la reforma constitucional para devolverle el carácter de Empresa Pública a Pemex y la posterior aprobación de la legislación secundaria del sector, construyó la arquitectura jurídica para establecer una política pública que garantice la seguridad energética de México bajo los principios de sostenibilidad, autosuficiencia y justicia, en un entorno global lleno de incertidumbre.
En el rubro financiero, de manera conjunta, Pemex, Hacienda, Banobras y la Secretaría de Energía diseñaron una estrategia integral que, en primer lugar, tiene como objetivo reducir la pesada carga financiera de su deuda, que en 2008 era en números cerrados de 43 mil millones de dólares, incrementándose en una década en 130%, para situarse en 2018 en casi 106 mil millones de dólares; a partir de esa fecha, gracias a la política financiera de los gobiernos de la Cuarta Transformación, se ha reducido en un 6.6% para situarse en 2025 en 98 mil millones de dólares.
Para continuar con esta tendencia a la baja, Hacienda llevará a cabo una serie de operaciones para apoyar a Pemex en las amortizaciones de su deuda para los años 2025 y 2026, donde tiene vencimientos muy altos, de cinco mil millones de dólares y 18 mil millones de dólares, respectivamente; y de manera paralela en 2025 se contempla un financiamiento para la inversión de 250 mil millones de pesos, para que PEMEX inyecte recursos a proyectos prioritarios sin poner en riesgo su estabilidad financiera. De tal manera que, para 2027 Pemex, ya no requerirá apoyo adicional para cumplir con sus compromisos financieros.
Entre los objetivos que se han planteado en la cadena de valor sobresale la meta de producción de 1.8 millones de barriles diarios de petróleo y la ampliación de la producción de gas, esto a partir de recursos convencionales y no convencionales; el procesamiento de 1.3 millones de barriles diarios en el Sistema Nacional de Refinación, incluida la refinería Olmeca; la puesta en marcha de proyectos estratégicos en petroquímica, cogeneración, ampliación de la red de gasoductos; así como la expansión de la capacidad de almacenamiento y distribución de Pemex.
En el horizonte se planteó transformar a Pemex en una empresa de energía, que abarque las renovables para producir electricidad, como la fotovoltaica, eólica, geotermia e hidrógeno; así como la producción de litio a partir de salmueras petroleras.
POR MANUEL RODRÍGUEZ GONZÁLEZ