Coatzacoalcos, una ciudad a la deriva, el Malecón en ruinas y un gobierno impasible
15 Ago 2025
Por Ian David
Coatzacoalcos, Veracruz. – Mientras el Malecón Costero de Coatzacoalcos se desmorona a pedazos, exhibiendo la indiferencia de las autoridades, la administración del alcalde Amado Cruz Malpica parece más enfocada en la burocracia de la entrega-recepción que en rendir cuentas claras a una ciudadanía exasperada. El final del actual gobierno se acerca, y con él, la cruda realidad de una ciudad que parece estar en un estado de abandono.
El panorama es desolador. Las imágenes del emblemático malecón, que alguna vez fue orgullo de la ciudad, se han vuelto virales, mostrando tramos agrietados, banquetas colapsadas y barandales oxidados. Lejos de ser una prioridad, la restauración de esta vital infraestructura parece haber quedado en el olvido, una muestra clara de la desidia que ha caracterizado la gestión de Cruz Malpica.
Cuatro años perdidos y una ciudad en ruinas
La crítica más dura que enfrenta el actual gobierno es la falta de obra pública significativa. A lo largo de casi cuatro años de gestión, el presupuesto millonario destinado al municipio no se ha traducido en proyectos de relevancia que mejoren la calidad de vida de los habitantes.
Desde hace cuatro años no se pavimenta una calle en Coatzacoalcos.

La ciudad clama por atención:
- Infraestructura en colapso: A pesar de los grandes anuncios, las calles de Coatzacoalcos siguen en un estado lamentable. La pavimentación es un lujo que no se ha visto en mucho tiempo, obligando a los conductores a sortear baches y caminos deteriorados.
- Sin inversión ni turismo: La falta de proyectos ambiciosos y una estrategia clara ha mantenido a la ciudad estancada. El turismo brilla por su ausencia, y la inversión privada no encuentra incentivos para establecerse en una urbe que no ofrece las condiciones necesarias para el desarrollo.
- Servicios básicos desatendidos: La falta de una planeación efectiva ha dejado a Coatzacoalcos sin la solvencia necesaria para enfrentar los desafíos esenciales de la comunidad en áreas como salud, educación y cultura.
Mientras tanto, la agenda del alcalde Cruz Malpica ha estado marcada por inauguraciones de eventos, jornadas de salud y educación, y relatos de historias que, si bien pueden parecer valiosas o que está trabajando, no resuelven los problemas estructurales que ahogan a la ciudad. La percepción general es que se ha privilegiado la imagen pública sobre la ejecución de obras trascendentes.
Los ciudadanos de Coatzacoalcos observan con resignación esta «hecatombe». Esperan con paciencia un cambio de rumbo, confiando en que el próximo gobierno asuma la responsabilidad de sanar las heridas que esta administración ha dejado. La cuenta regresiva ha comenzado, y la ciudad espera que las promesas se transformen, finalmente, en acciones concretas.