El tiempo de los intocables se está agotando
17 Feb 2026
Opinión de Héctor Serrano | El Heraldo de México |
El tiempo pasa muy rápido y en política seis años son muy pocos, apenas lo que dura ejercer el cargo de Presidente de la República. Cuando se trata de gobernar un país, cada decisión adquiere un peso histórico y cada acción puede consolidar o debilitar la posibilidad de construir un legado; la política no espera, los ciclos electorales son cortos y la memoria pública es exigente.
Claudia Sheinbaum lleva más de un año en el poder, tiempo suficiente para evaluar prioridades y estrategias, sabe que ocupar la Presidencia puede ser efímero si no se implementan acciones concretas que marquen una clara diferencia. No basta con heredar una administración; hay que actuar y generar resultados visibles, cada decisión personal o política será recordada y medirá su liderazgo.
Para dejar su marca, es indispensable que la presidenta implemente cambios que definan su estilo, la trascendencia política no se logra por herencia ni por cercanía con figuras anteriores, sino por la capacidad de transformar estructuras y generar resultados. Sus decisiones definirán si construye un legado o simplemente cumple con el periodo de su encargo.
Para lograr esa encomienda, Claudia Sheinbaum cuenta con un equipo de colaboradores que deben compartir su visión y respetar su liderazgo. Es su facultad decidir quiénes la acompañan en las labores de gobierno, así como decidir quiénes dejan de hacerlo. La cohesión y eficiencia del equipo son determinantes para ejecutar sus planes y garantizar los objetivos estratégicos.
Debido a las circunstancias políticas, muchos de los hombres y mujeres que actualmente ocupan posiciones de poder le fueron heredados como parte de los acuerdos con su antecesor. No todos fueron elegidos por mérito o afinidad con la nueva administración, sino por compromisos políticos y lealtades pasadas; la presidenta ahora está evaluando quién aporta valor y quién es un obstáculo.
Algunos de estos funcionarios se sentían indispensables, creyendo que su cercanía con el ex inquilino de Palacio Nacional les garantizaría ocupar un puesto por seis años más. La percepción de invulnerabilidad genera complacencia y obstaculiza la eficiencia, por eso la presidenta está comenzado a marcar límites claros y a establecer criterios propios para su equipo de trabajo.
La presidenta está realizando los cambios que considera necesarios y todo indica que algunos compromisos previos están llegando a su fin. Aunque esto no es ninguna prueba de distanciamiento con su antecesor, sí refleja un ánimo renovado por hacer las cosas a su modo. La autonomía política es clave para consolidar un proyecto y fortalecer la administración.
Cuatro casos recientes demuestran esta transformación: la salida del fiscal general, del coordinador del Senado, de la embajadora en Inglaterra y la destitución de Max Arriaga de la Secretaría de Educación. Cada decisión refleja que los funcionarios dejaron de ser útiles en sus posiciones anteriores y que la presidenta decidió removerlos por así convenir a sus intereses. Los cuatro personajes tienen vínculos muy fuertes con el expresidente y su entorno, alcanzaron la cúspide de sus carreras políticas bajo el obradorismo, pero dejaron de ser funcionales para los planes de la presidenta. Esto evidencia que el liderazgo actual está empezando a priorizar objetivos sobre compromisos; en la administración pública los vínculos personales no deben sustituir a la eficacia. Para quienes pensamos que Claudia Sheinbaum está haciendo bien las cosas y que sigue teniendo la oportunidad de trascender como una buena presidenta, es una señal positiva que esté empezando a sacudirse lo que no le sirve. Con respecto al sexenio anterior hay muchas cosas que se pueden mejorar, pero para ello es indispensable aceptar errores y corregir lo que no funciona. Le faltan cinco años a la presidenta y muchas oportunidades de hacer bien las cosas. Por lo pronto debe celebrarse, que todo parece indicar que el tiempo de los intocables se está agotando. POR HÉCTOR SERRANO AZAMAR COLABORADOR @HSERRANOAZAMAR