Caos en EU Frena Comercio
5 Oct 2025
Opinión de Aron Felipe López Miranda | Debate |
La estabilidad del bloque comercial más importante del mundo, el T-MEC, se tambalea. Lo que alguna vez fue un símbolo de integración, hoy se ha convertido en un campo de batalla de retórica proteccionista y movimientos tácticos que, el pasado viernes 3 de octubre de 2025 expusieron una alarmante fragilidad. El día estuvo marcado por la declaración de un aliado que coquetea con la traición y por el eco de una parálisis presupuestal en Washington que amenaza con congelar el motor de las exportaciones mexicanas. Mientras Estados Unidos se consume en su drama interno, México enfrenta la tormenta con un peso que se deprecia y con un sector clave de la exportación, como el de Aguascalientes, que debe redoblar esfuerzos en la cuerda floja. La tensión no es solo económica, es una crisis de confianza que pone en tela de juicio la supervivencia del acuerdo trilateral ante la inminente revisión de 2026.
La Fría Geopolítica
El viernes, la Cancillería de Ottawa lanzó un salvavidas retórico, y afirmó que México “sigue siendo un aliado estratégico” en la antesala de la revisión del T-MEC. Si bien el mensaje busca calmar las aguas, su timing es revelador y, para muchos analistas, tardío. Esta tibia reafirmación llega meses después de que figuras políticas canadienses coquetearan con la idea de marginar a México del tratado, buscando negociar bilateralmente con EEUU para blindarse de las amenazas arancelarias de la administración Trump. Esta sombra de deslealtad persiste, especialmente cuando el representante comercial estadounidense insiste en que la negociación del acuerdo será “probablemente bilateral”, aislando a México y forzándolo a una posición de desventaja. La estrategia de Estados Unidos parece clara: dividir para vencer. Esta visión unilateral choca con la realidad de las cadenas de valor que, pese a los temores geopolíticos, ya entrelazan irreversiblemente las tres economías. La retórica de la “alianza estratégica” canadiense, por lo tanto, se percibe más como un intento de limitar el daño a sus propios intereses, que como un compromiso genuino con la integración regional, deja a México en una posición de alerta máxima. La necesidad de fortalecer un frente común entre México y Canadá nunca ha sido más urgente, pero la desconfianza ya ha comenzado a sembrar sus semillas en el tablero norteamericano. En este contexto, cualquier fisura en la coalición trilateral solo beneficia a terceros actores que buscan penetrar en el mercado norteamericano. La prioridad ahora es transformar la simple “estrategia” en una “cooperación” activa.
La fragilidad del mercado
La combinación de la presión china, las amenazas arancelarias de EEUU y la inestabilidad interna provocó una reacción inmediata en los mercados. El peso mexicano, a pesar de los recientes esfuerzos del gobierno por inyectar confianza (como el rating de Pemex), se depreció a 18.40 pesos por dólar, reflejando la cautela de los inversionistas ante la escalada de la incertidumbre. En el mercado bursátil, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) cerró el viernes con una pérdida de 0.38 por ciento, una trayectoria que diverge de la ganancia semanal de Wall Street (EEUU), y confirma que el riesgo país se está incrementando. El sector automotriz mexicano en su conjunto (principal beneficiario del T-MEC) muestra síntomas de fatiga, con un incremento marginal de las ventas de solo 0.3 por ciento en septiembre, acumulando una caída a lo largo del año, lo que demuestra que el comercio de export-import en la región está perdiendo dinamismo. La logística tampoco está exenta de preocupación: la prohibición inminente de acceso a puertos de EEUU para embarcaciones pesqueras mexicanas por falta de combate a la pesca ilegal, que entró en vigor al día siguiente, subraya la creciente tendencia de Estados Unidos a usar palancas regulatorias no arancelarias para presionar a México. Todo esto subraya una verdad incómoda: el futuro de la prosperidad de México depende, en última instancia, de que Washington pueda recuperar la sensatez y poner fin a su recurrente parálisis interna.