El agua putrefacta llena de organismos nocivos para salud da un deprimente fin de cuatrienio del desgatado y desordenado Amado Cruz Malpica. Parco, obtuso y miope para implementar políticas de altura para beneficiar a un municipio tan importante como Coatzacoalcos, en la zona sur del estado de Veracruz.
Al igual del abandono de esa alberca pública, así fue toda su gestión, nada relevante le entregó a la ciudad que lo vio florecer, sus oídos y ojos estuvieron sellados para no observar y escuchar los reclamos de una ciudad olvidada, relegada y llevada a la ruina.
Amado Cruz Malpica, nunca tuvo la perspectiva ni el pragmatismo de un verdadero político, hasta hoy no se sabe a qué se dedicó estos cuatros años, fueron perdidos para Coatzacoalcos y sus habitantes.
Lo que nunca faltó en su administración fueron la inauguración de “cursitos”, irrelevantes para los verdaderos retos de la ciudad y del municipio.
Se ahoga el grito encomiástico de sus corifeos, no alcanzan los aplausos para tapar el apabullante testimonio de una ciudad destruida, en penurias, dónde abundan lagos y ríos de aguas negras, calles llenas de hoyos y socavancos, drenajes tapados, parques recreativos que se caen a pedazos, playas contaminadas con heces y otras substancias, además de un largo etcétera.
No concuerda con la realidad, la aplicación de los recursos públicos, con los cientos de boletines institucionales publicados por los medios oficialistas.
Muchas fotos y vídeos fueron manipuladas digitalmente para mostrar lo que físicamente no existe.
En qué parte de la ciudad quedó plasmado el costoso “Plan Municipal de Desarrollo 2022-2025” en sus seis ejes:
- Coatzacoalcos próspero.
- Coatzacoalcos equitativo.
- Coatzacoalcos incluyente.
- Coatzacoalcos sostenible.
- Coatzacoalcos amigable al medio ambiente.
- Coatzacoalcos seguro con solidez institucional.
Solo quedó en el tintero, en los cientos de hojas impresas, en la incansable gesticulación al presentarlo y en la cuenta bancaria del proyectista.