La ley es la ley
4 Oct 2025
Opinión de Nora Arellano | Debate |
“Si el hombre fracasa en conciliar la justicia y la libertad, fracasa en todo.”
Albert Camus
Con tristeza escribo que no estoy de acuerdo con el disimulo de la autoridad y con la perversidad de los encapuchados que hicieron del 2 de octubre un día de violencia escudados en la violencia. Que mal está el país, escuché a un jefe policiaco de la ciudad capital decir que la culpa era de los opositores. La soberbia del incapaz es una pesada losa que impide cumplir y hacer cumplir la ley.
¿Cuál es el propósito de marchar en fecha tan dolorosa? es la memoria, el recordatorio de lo que no debe ser. Imagínese ser dueño de un negocio, que sin deberla ni temerla lo vandalicen, lo rayen, lo quemen y para rematar lo roben. La propiedad privada debe respetarse, la ley lo establece y el sentido de sociedad. No entiendo como justifican la barbarie.
El gobierno de la capital se mostró cómplice, la policía rebasada, la estrategia de protección nomás no funcionó. La doceava economía del mundo aun no pasa de parvulito en materia de orden y seguridad. Que ejemplo reciben las generaciones, que la violencia es camino y la impunidad la luz que lo alumbra.
Gobernar no es tarea fácil porque no se sujetan al juramento de “cumplir y hacer cumplir la ley”, es tan simple y se les hace tan complicado. Repartir culpas es el deporte favorito. Pobre país que no es cuidado y por tanto no es respetado. La tragedia del 68 ocurrió hace 57 años, desde entonces el país ha cambiado de régimen y de formas, de modos de hacer política y en términos duros, de población, desarrollo social y crecimiento económico.
Parafraseando a Neruda debo decir que México el de entonces, ya no es el mismo. El mundo en general que vivió ese meridiano de acontecimientos, Paris, Praga, Londres… muchos otros, ya no es el mismo. Conocer la historia ayuda a conocer el presente, somos el futuro de aquel pasado. Y las variables se muestran a la vista. El 2 de octubre fue retroceso, no se justifica la violencia. La juventud cada vez en menor número, enfrentará un futuro de retos que nuestra generación no tuvo. Si a usted eso no le preocupa es que ya está fuera de la realidad y dispénseme la claridad. Vuelva la vista a su familia, a su colonia, a su trabajo. Encontrará niños, adolescentes y jóvenes en quienes pensar. Poner nombre ya nos hace detenernos, evadir el egoísmo de la propia sobrevivencia y pensar en ellos. Si lo hace, si yo lo hago, trataremos de construir mejor presente para alegrar el futuro de ellos con esperanza, con ciencia, con conocimiento.
Hace días murieron dos mujeres excepcionales que me hacen recordar los cientos y miles de años que se desaprovechó la inteligencia y aportación de las mujeres a la ciencia y a la humanidad. Julieta Fierro, física y astrónoma, nuestra gran divulgadora de la ciencia y Jane Goodall, etóloga, quien nos mostró la belleza del mundo animal y le dio a la humanidad grandes lecciones de relación con y entre primates. Somos temporales, las dos merecerían siglos de vida para enseñarnos más. Pero así es esto. Gracias a las dos, por tanto. Ellas si que tuvieron razón de ser.
P.D. – Los tiempos cambian, adaptarse es sobrevivir, las ideas deben definirnos.
P.D. 2. – Lamento la muerte de un joven con la vida por delante por una pipa que no debió explotar. Revisión y mantenimiento. Vuelvo a la ley, que eso haga la autoridad.
P.D. 3. – Por favor no vivamos como si nada pasara.