La pelea de Punta de Mita por sus playas
5 May 2026
“A estas alturas ya no hay nada que negociar”
La empresa responsable del desarrollo turístico ‘Montagne’, en el municipio de Bahía de Banderas, en Nayarit, lleva meses trabajando a orillas de la costa en terrenos federales.
En la playa Las Cocinas, en la ribera nayarita, máquinas de construcción levantaban montículos de piedra y de arena hasta el pasado martes. A la distancia, el paisaje de paraíso se interrumpía abruptamente con varios de esos artefactos en un trajín interminable. En ese espacio Punta de Mita, en el municipio de Bahía de Banderas, la empresa Cantiles de Mita, del grupo desarrollador Dine, construye desde marzo un complejo de lujo de hoteles y departamentos que abarca parte de la zona federal perteneciente a la playa. Los habitantes de Punta de Mita y de municipios aledaños mantienen protestas desde hace un mes para defender su derecho al libre acceso y en contra de la privatización de ese espacio. “Mientras se nos pide paciencia, la maquinaria sigue avanzando y eso manda un mensaje muy claro: que las autoridades no están defendiendo al pueblo, sino a intereses privados”, dice Efraín López, uno de los defensores del territorio.
Tras cinco reuniones con autoridades locales, estatales y federales, con vecinos y ambientalistas, las propuestas y el diálogo no han conseguido que se detenga la construcción. Fue la semana pasada, cuando se hicieron virales las imágenes de casi un centenar de policías estatales acordonando el terreno y custodiando las máquinas, cuando estas pararon de trabajar. Los vecinos protestaban de manera pacífica hasta que fueron increpados y confrontados por los uniformados y tres de los manifestantes terminaron detenidos y trasladados a Tepic, la capital del Estado, a unos 150 kilómetros de distancia, acusados de traspaso a la propiedad privada, resistencia al arresto y agresión a servidores públicos.
En México, la ley establece una franja de 20 metros contigua a la playa y la denomina Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat), un espacio considerado un bien de dominio público, lo que significa que es propiedad de la nación y que no puede ser privatizado ni cercado. Por eso, López, uno de los que integró la comitiva para ir a buscar a sus compañeros desde playa Las Cocinas, considera que los cargos, de los que fueron liberados un día después, eran válidos. “Ninguna de esas cosas es verídica; quizás se resistieron al arresto porque no se lo esperaban, pero ni la agresión ni el traspaso son verídicos porque se encontraban en una zona federal”, cuenta.
Una de las ofertas que han recibido los habitantes de Punta de Mita por parte del grupo Dine es un compromiso de modificar el proyecto Montagne para, sobre todo, reajustar la obra cinco metros hacia el interior del desarrollo. Esta proporción ha aumentado el descontento de los pobladores: “La ley no se negocia. A estas alturas ya no hay nada que negociar”. Ahora han elevado su petición: “Ni cinco ni 20, ahora queremos que nos dejen 40 metros de espacio para que las tortugas puedan desovar”, dice López.

La tortuga laúd es una especie que habita en esa zona y que requiere grandes cantidades de arena y que el área esté de alguna manera protegida para que pueda desovar, ese proceso nocturno en el que las tortugas marinas regresan a su playa natal para cavar nidos y depositar sus huevos. “El área de Las Cocinas es de desove de tortugas laúd, que es la tortuga más grande del mundo y necesita mucha arena para hacer pozos y poner sus huevos. Y ahí ellos [grupo Dine] se tragaron toda la duna y pusieron el espigón y, por lo que yo entiendo, en lugares donde las tortugas desovan se tienen que ser no 20 metros, sino 40 metros para poder darles a ellas su espacio de anidación”, explica López.
No es la primera vez que los habitantes de Punta de Mita (de poco más de 2.500 habitantes) se sienten despojados de su territorio por parte del grupo Dine. López recuerda cuando él era un niño y vivió el despojo de esa empresa hacia su familia, cuando en la década de los noventa reubicaron a los pescadores de la zona, les ofrecieron viviendas y a quienes se negaron a acceder a esas casas, como fue el caso de su madre, los arrestaron, los llevaron a Tepic y cuando volvieron, sus hogares habían sido incendiados.
“El pueblo de Punta de Mita es un caso muy interesante porque aquí ellos vinieron y compraron tierras ejidales expropiadas y se apoderaron de todo y poco a poco han estrangulado al pueblo, cerrándole todas sus playas. Este pueblo siempre ha sido amedrentado por esta compañía desarrolladora. Los dueños de toda la península de Punta de Mita son Dine”, denuncia López.
Las obras del desarrollo en playa Las Cocinas ya habían sido canceladas por parte de la Semarnat y de Profepa, cuando en su momento negaron la concesión a la empresa por considerar que había riesgos ambientales. Años después, esos permisos fueron renovados y los trabajos comenzaron. En un comunicado de la propia Secretaría de Gobernación, el pasado 26 de abril, llamaban al diálogo de las partes involucradas para garantizar el acceso público a la playa Las Cocinas, en la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat). “La Secretaría de Gobernación reitera que el libre acceso a las playas es un derecho que debe garantizarse conforme al marco legal vigente, por lo que será un eje central en las decisiones relacionadas con la obra”, dijeron.
Algunos medios locales y nacionales se han hecho eco de un permiso de construcción que, de acuerdo a documentos citados, fue autorizado hace décadas por el propio ayuntamiento local de Bahía de Banderas, que ahora gobierna el morenista Héctor Santana. “Eso es mentira. En la playa, en zona federal, no estamos facultados para dar ningún permiso ni ninguna licencia; eso le corresponde a Semarnat y la inspección y sanción a Profepa”, ha respondido.
El pasado 26 de abril, Santana publicó: “Siempre le apostaré al diálogo y a la legalidad para la solución de conflictos, es la manera de dar certeza de que las cosas se hagan bien y que no haya influyentismo ni temas de corrupción. En el pasado, ha habido atropellos en donde se privatizaron playas, se construyó sin apegarse a la normativa; en mi gobierno siempre pediré que todo sea apegado a la ley”. Los defensores de Punta de Mita piden que el tema no se politice y aseguran que seguirán manifestándose en contra de cualquier proyecto que les arrebate nuevamente sus playas y recursos. “No queremos que se politicen las cosas porque esto sucede en todo el país y no importa quién esté gobernando, porque muchas de estas actitudes están enraizadas desde hace muchas décadas”.
| El País